
Pues bien, aquella mañana de hacer el imbécil con una cámara y buenos amigos (tan perjudicados como un servidor, espero, si no me sentiría muy solo), aunque años después, dio finalmente su fruto. Esta es la versión quasi-completa del esperado “Barrácula”, que he subtitulado “stupid director’s cut” simplemente por poner algo con un poco de sentido en todo esto: un rato de divertimento tontamente maquillado con absurdos toques de postproducción. Así que hala, a disfrutar de esta joya del neo-realismo macaco.
En cuanto a los protagonistas, hay que destacar al propio Barrácula: un consagrado actor profesional (ha participado en una docena de barbacoas estilo “dogma”) de nombre Alejandro y cuya altura artística es sólo comparable a su calidad infrahumana. Una nota curiosa: el nombre viene del mote que Alejandro tiene desde pequeño, “Barraca”. Qué tontería, ¿no?
Alejandro y los demás (Elena, Vicente y un servidor), pasamos una mañana simplemente memorable, viendo a Barrácula tomar forma frente a nuestras narices gracias a una absurda peluca y un par de inexplicables servilletas en la nariz.
Pero eso fue otra vida, ahora somos personas. Creo.
Esta vez mejor evitamos los comentarios. Saludos.
Por cierto, en breve trataré de colgarlo en alta calidad, a ver qué pasa…














