Wall-e: el artículo previo…

El próximo 6 de agosto se estrena en España la última película de la factoría Disney-Pixar: Wall·e. Un servidor de ustedes, sobre-excitado con demasiada antelación por las ideas y datos que se han ido filtrando sobre el flín, ya ha planeado ir a verla en un buen cine de verano, con tortillita, cerveza y colegas durante el fin de semana del 15. Aunque algunos dicen que es un error elegir este tipo de cine para un estreno, no me resisto a sentirme otra vez como un chiquillo (pero con cerveza). Esta emoción anticipada me mueve a escribir la presente entrada ahora, ante la (remota) posibilidad de que el resultado final no sea lo que uno espera. Es un riesgo que hay que correr, la vida tiene estas cosas…
Estrenada el 27 de junio en EEUU, los datos del día 20 de julio le asignaban una recaudación de 183 millones de dólares (sólo en Norteamérica; además ha recaudado 4 millones y medio de libras en Reino Unido, donde se estrenó el 18 de julio; más datos sobre este menester en http://www.imdb.com/title/tt0910970/business). Esto quiere decir que ya se han amortizado con creces los costes de producción, estimados en unos 180 millones.

Excepto en contados casos (un poco surrealistas, por cierto, lo veremos luego) las críticas que nos vienen de los países donde ya se ha estrenado son extremadamente buenas: hay quien afirma que podría abordar los Oscar directamente en la categoría de “Mejor Película”, pasando limpiamente sobre “Mejor Película de Animación.”

Comencé a dar pistas sobre este trabajo en mis círculos de amigos hace ya bastante tiempo, cuando aún no se había extendido la noticia entre los profanos. Muestra de ello es que al mencionar que se avecinaba un nuevo estreno de Pixar, la reacción habitual era “¿cuál, la del oso panda?”, a lo que uno se erguía en la silla y contestaba: “¡vamos, no me jodas!”

Tonterías aparte, la historia no parece complicada: la Tierra ha sido abandonada tras convertirse en un gigantesco basurero. La única criatura que permanece en el planeta como recuerdo de la civilización desaparecida es un pequeño robot, Wall·e, encargado de recoger escombros, convertirlos en bloques y ordenarlos creando “paredes” (walls, en inglés). Durante setecientos años esta máquina solitaria, a medio camino entre el nº5 de “Cortocircuito”, E.T. y Charles Chaplin, desarrolla su propia personalidad, curiosa, cándida, hasta que recibe la visita de una extraña nave. Tras conocer a uno de sus tripulantes, un robot hembra llamado “Eve” (creo que en la versión doblada la han llamado “Eva”), la relación que se establece entre ambos lanzará al protagonista hacia lo desconocido…

Y hasta aquí puedo leer. Sin embargo, lo interesante de esta película no reside en la línea argumental, sino en sus personajes. Una buena parte del film no tiene diálogos, apenas se extrae alguna palabra de entre los sonidos metálicos de los protagonistas. Esto supuso un reto extraordinario para los animadores, que supieron sin embargo llenar de plena humanidad, con artesana maestría, los sencillos diseños de los personajes principales, todo metal y lucecitas. Basta con echarle un vistazo al material promocional (abundante y diverso) para entender que todo lo que ahorraron en la animación de personajes “orgánicos” como los que vimos en Monstruos S.A. o Los Increíbles, lo invirtieron con creces en el acabado, bello y extremadamente realista, y sobre todo en insuflar en Wall·e y en sus amigos esa pura y simple llama que es la vida.

En el gadget bajo estas líneas podréis encontrar, entre otras cosas, un montón de vídeos que ilustran los comentarios anteriores. Ojo a las llamadas vignettes: pequeños regalos de Pixar en los que comprobamos la extrema complejidad de sus técnicas de animación, aun en las situaciones más simples.

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Por todo esto, antes incluso de ver la película, me atrevo a aseverar sin duda que Pixar es la mejor (y si me pinchas diré que la única y genuina) productora de animación digital del mundo. Hace ya años que los verdaderos nuevos clásicos de Disney llevan implícito el sello de esta genial factoría, un feudo independiente dentro de su engranaje de producción, especialmente desde que renegociaron su tormentoso contrato y los Pixeros pasaron a formar parte incluso de la directiva de Disney (pero eso es tema para otro día).

Críticas

Como he mencionado antes, la práctica totalidad de críticas escritas sobre la película son favorables. Parece una opinión generalizada que nos enfrentamos a una de las mejores producciones de Pixar y algunos incluso se atreven a tildarla de obra maestra.

Pero no todo son flores en el jardín, también hay alguna caca, aunque de extraño color. De hecho, ninguno de los autores que han levantado su voz contra Wall·e ha mencionado el aspecto artístico del film. Las críticas negativas se centran en el análisis macro-económico de la trama. Unos cuantos periodistas, de los de espesa derecha (que también los hay de espesa izquierda pero estos, de momento, no han dicho ni pío), argumentan que a causa de esta película, los jóvenes pueden ser dirigidos hacia ideas de índole comunista o de izquierdas, debido a una errónea concepción de la globalización y del verdadero papel de las grandes corporaciones en la economía mundial. Un tanto bizarro, admitámoslo. Es una opinión personal, pero este tipo de crítica tiene difícil calado, al margen de lo puramente anecdótico. Quizás La Sirenita debiera ser reprobada también por fomentar el odio hacia las marisquerías, o El Rey León censurada por hacer creer que te puedes ir de copas con una zarigüeya (y no puedes, lo digo en serio).

Al final, el pequeño revuelo que se vivió cuando surgieron estas voces sirvió para atraer a más gente, si cabe, hacia esta singular obra.

Conclusión: En esta película de espectaculares llanuras planetarias, de naves espaciales y explosiones de estrellas, la grandeza parece residir en lo que un simple robot-cubo puede hacer con un sujetador.

Datos:

Dirección y guión: Andrew Stanton.
Doblaje original: Ben Burtt (WALL·E), Elissa Knight (Eve), Jeff Garlin, Fred Willard (BnL CEO), John Ratzenberger (John), Kathy Najimy (Mary), Sigourney Weaver (Ordenador de a bordo).
Música: Thomas Newman.

Enlaces (que no están en el gadget de arriba):

Trailers y vignettes en Alta Definición (apple.com)

Página oficial en español

Un par de vídeos “cómo se hizo”. Están en inglés…

Página de IMDB sobre la película

Se admiten sugerencias. Saludos a todos (ahora que ya sois cuatro podemos jugar al Trivial o algo…)

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5 Responses to “Wall-e: el artículo previo…”


  1. 2 Vikber 1 agosto 2008 en 11:46 am

    Va bien la cosa, practico y dinámico.

  2. 3 crazycris 4 agosto 2008 en 7:46 pm

    Hmmm… nota de traductora: por lo que dices arriba uno podría suponer que el pequeño robot se llama Wall*e por eso de que hace paredes con los cubos de basura, mientras que en realidad su nombre es un “acronym” (ni idea del término español) de “Waste Allocation Lifter Earth Class” ojo con los detalles! ;o)

    Con eso de que sea “la gran obra maestra” de Pixar, los periodistas/criticos/fans decían lo mismo el año pasado de Ratatouille, soñado (ilusos los pobres) de que repetiría aquella destreza de La Bella y la Bestia al ser nominada al Oscar a la mejor película. Pfffffft! Y mientras que si, era una obra visual preciosa y una historia original (y daba hambre al verlo), la estructura de la historia parecía seguir demasiado las pautas de un video juego (con tantas sequencias de persecución por las calles de Paris, de la cocina etc) y al visionarlo una segunda vez resulta mucho menos interesante. Cosa que no le impidió llevarse el Oscar a mejor película animada por encima de la superior Persepolis.

    Asi que hay que matizar las críticas positivas fanáticas del principio. Si, será una maravilla técnica (de Pixar no esperamos nada menos), pero para evaluar bien la historia en si (y apreciar el conjunto de la obra) habría que esperar a verlo una segunda vez, al haber pasado ya por la sensación de “émerveillement”.

    Y no, un cine de verano (con su calidad visual y sonora más que dudosa) no es sitio para ver el estreno de una “obra maestra” del cine digital!!! ;o)

  3. 4 kolinazo 21 agosto 2008 en 9:45 pm

    JAJAJA eso de wall-e como brainwash comunista esta chistosisimo! saludos!


  1. 1 Wall·e: la venganza de los clásicos « El Guionista Despistao Trackback en 20 agosto 2008 en 1:44 am

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